La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) lanzó un nuevo esquema de facilidades de pago para que los contribuyentes se pongan al día con sus compromisos pendientes. Esta medida busca incentivar la regularización fiscal y mejorar la eficiencia en la recaudación del Estado.
A través de la circular No. 03, la institución establece rebajas significativas en los recargos, dependiendo del periodo al que corresponda la deuda. Esta disposición entró oficialmente en vigor el 13 de febrero de 2026.
Ahorros de hasta 70% en deudas antiguas
Para las obligaciones tributarias del año 2020 y anteriores, la DGII aplica un descuento del 70% sobre los recargos si el ciudadano realiza un pago único. Esta es la opción más atractiva para quienes buscan limpiar su historial crediticio con el fisco.
Si prefieres un acuerdo de pago, el descuento en los recargos será del 50%. En este caso, deberás realizar un pago inicial mínimo del 30% y liquidar el resto en un máximo de seis cuotas mensuales iguales.
Si tus deudas corresponden a los años 2021, 2022 o 2023, también puedes acceder a beneficios, aunque con porcentajes distintos. El descuento por pago único en este periodo es del 50% sobre los recargos.
Para quienes opten por convenios de pago de hasta seis meses, la rebaja será del 40%. Es fundamental tener en cuenta que, para estas deudas más recientes, el contribuyente debe pagar la totalidad de los intereses indemnizatorios.
Requisitos y restricciones para aplicar
Estas facilidades están disponibles para cualquier tipo de impuesto y procesos en curso, incluyendo declaraciones voluntarias o rectificativas. Sin embargo, la DGII mantiene controles estrictos para otorgar estos beneficios.
El requisito principal es que el contribuyente no esté bajo investigación por fraude tributario. Además, quienes se acojan a un plan de pagos deben mantener al día todas sus demás obligaciones fiscales durante la vigencia del acuerdo.
La puntualidad es determinante para conservar estas ventajas. La circular advierte que el incumplimiento de una sola cuota provocará la pérdida automática del beneficio.
Si esto sucede, la DGII reactivará de inmediato las acciones de cobro compulsivo por el monto total adeudado. Dependiendo de la magnitud de la deuda, la aprobación de los descuentos podría requerir el visto bueno de altos cargos de la administración tributaria.






