Por Vilma Batista-Consultora de Comunicación Estratégica
La transición hacia una movilidad más sostenible ya es una realidad que comienza a tomar forma en la República Dominicana y en los últimos años, el país ha avanzado de manera significativa en la adopción de tecnologías limpias en el transporte.
De acuerdo con la Asociación de Movilidad Eléctrica Dominicana (ASOMOEDO), en 2025 circulaban cerca de 30,000 vehículos eléctricos y motocicletas eléctricas en el territorio nacional, un crecimiento notable que se produce en un contexto en el que el parque vehicular actual supera 6.6 millones de unidades, según estadísticas oficiales de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).
Este progreso evidencia una transformación en los consumidores, empresas y gobierno que comienzan a entender que la movilidad del futuro será necesariamente más limpia, más eficiente y más inteligente.
Un fenómeno interesante que se observa en el mercado dominicano es el crecimiento acelerado de los vehículos híbridos. Datos de la Dirección General de Aduanas indican que las importaciones de vehículos híbridos crecieron un 54.7 % en 2025, alcanzando unos 46.6 millones de dólares, lo que demuestra que muchos consumidores están optando por tecnologías de transición que combinan eficiencia energética con autonomía tradicional.
En este contexto, fuimos parte de la presentación más reciente en el país de nuevos modelos híbridos y eléctricos por parte de fabricantes internacionales, lo que refleja el interés creciente en el mercado dominicano, mostrando que la innovación automotriz global está mirando hacia el Caribe.
La marca GAC Motor ha presentado en República Dominicana los modelos SUV de última generación como el GAC S7 Ultra y el GAC GS4 Max, incorporando tecnologías avanzadas de eficiencia energética, conectividad, confort seguridad y asistencia al conductor.
En países insulares como República Dominicana, donde las distancias son relativamente cortas y ,el turismo impulsa la modernización del transporte por ejemplo, la electrificación puede convertirse en una ventaja estratégica para el desarrollo sostenible.
Esto requerirá políticas públicas consistentes, incentivos inteligentes, inversión en infraestructura y, sobre todo, una visión compartida entre sector público, privado y sociedad.
Actualmente el país cuenta con decenas de corredores de carga eléctrica y cientos de estaciones públicas, impulsadas principalmente por iniciativas privadas y alianzas con el sector energético.
Algunos proyectos proyectan 18 corredores de carga eléctrica antes de 2030, lo que podría convertir a República Dominicana en un hub regional de electromovilidad en el Caribe.
Este ecosistema en crecimiento es clave para generar confianza en los usuarios y acelerar la adopción a nivel nacional.









